¿por qué repetimos siempre el mismo tipo de pareja?
La persona no elige a su pareja únicamente por aquello que le hace bien, sino también por lo que le resulta familiar. Lo que más la atrae al comienzo de una relación puede convertirse en aquello que más la hace sufrir con el tiempo. Si no revisa sus patrones afectivos, termina llamando “mala suerte” a lo que en realidad es un ciclo que se repite. Cuando trabaja en sanar su autoestima, también cambia el tipo de personas que le resultan atractivas.